A su hermana le dejo el fruto de su carne y su espíritu, a sus hijos porque inocentemente pensó que la familia era el techo mas seguro para sus hijos. A la familia le convenía quedarse con ella y contentos la aceptaron en su casa porque sabia que la jovencita era una fuente mas de dinero. Claro mientas la mama tuviese trabajo y pudiera mandar dinero para ella pero en realidad era para todos ellos. Cuando el dinero no apareció su tía la convirtió en la mejor sirvienta que la familia había tenido, su tío desde pequeña se empezó hacer ilusiones con ella. Su abuso físico y psicológico se convirtió en Espinas de sufrimiento enterradas en lo más hondo de su pequeño corazón. Unos de sus trabajos como sirvienta era limpiar los altares religiosos de brujería de su tía. Los limpiaba con curiosidad y un día mientras los limpiaba y les cambiaba el café y el agua le llamo la atención una virgen que se encontraba en el altar y empezó a hablar con ella y a pedirle que la sacaran de aquel infierno donde vivía. Un día ellos se compadecieron de la niña de siete años y un espíritu le asignaron, el cual se le empezó a revelar y apoderándose de ella en su juventud. A los dieciocho años se encontraba contemplando la idea de quitarse la vida pero antes de decidirse decidió vengarse de su familia contándole a todo mundo, las Espinas de su corazón.